2006-05-31 11:32:14 Por: Redacción

Pasear por la Sierra de la Demanda

Los puntos más visitados se encuentran al lado de montañas solitarias

Pasear por la Sierra de la Demanda

Pasear por la Sierra de la Demanda

Los picos San Lorenzo en Ezcaray (La Rioja) y San Millán y Trigaza (Burgos) son las cotas más altas de la Sierra de La Demanda. Su altura convierte a estos parajes en los más visitados por los montañeros que se acercan hasta ella. Sin embargo, esta cadena montañosa esconde otra serie de cimas, todas superiores a los 2.000 metros, que son muy poco frecuentadas por los aficionados. Una de ellas es Cabeza Aguílez, un alto solitario que se enfrenta al San Millán.El paseo, duro y exigente, comienza en el alto de la Cruz de La Demanda (1.850 metros), punto al que se asciende por una carretera de montaña bien asfaltada. Una vez en el aparcamiento, hay que fijarse en la cumbre de Oteros (derecha), que se convertirá en referencia durante el ascenso. Cuando hace buen tiempo, los altos están ocupados por rebaños de vacas y caballos. En invierno, el frío se deja sentir de forma terrible.La pista ancha y bastante pendiente nos acerca hasta un montón de piedras. Es el momento de abandonarla y atajar por un sendero que atraviesa el brezal hasta el collado de Toborlaza. A nuestros pies, trescientos metros más abajo, se encuentra la laguna glaciar conocida como El Pozo Negro.A partir de este punto, iniciamos un largo cresterío que nos llevará al Cabeza Aguílez. La marcha, por senderos bien pisados y terreno despejado, nos permite visitar las alturas de Toborlaza, Zarzabala, Torruco y Hoyas Grandes. Hay que tener en cuenta que, desde el Toborlaza al collado inferior (1.813 metros), despunta un fuerte desnivel que debemos retrepar a la vuelta. Este es un factor muy importante, porque, al regreso, se hace muy duro.Esta zona es frecuentada por corzos y ciervos. También hay que vigilar a las víboras. El terreno es despejado y la cumbre del San Millán nos oculta el horizonte por el sur. La cima está ocupada por un vértice geodésico y un buzón que, al igual que los de Toborlaza y Zarzabala, ha sido colocado por los clubes Bilibio, de Haro y Mirandés.Desde el alto, se divisa Fresneda de La Sierra Tirón, localidad de donde partía la ruta normal de subida a la montaña hasta que se habilitó la carretera a la Cruz. La vuelta se realiza por el mismo camino de subida. Hasta el collado entre Toborlaza y Zarzabala, es un auténtico paseo. El último tramo, sin embargo, resulta muy duro, especialmente cuando pega el sol, que en la Sierra de La Demanda casi abrasa. Hasta bien entrado el mes de junio, son muy frecuentes los neveros, que nos permitirán refrescarnos y rellenar la cantimplora. Atención a las tormentas, muy fuertes y con aparato eléctrico.Parada y fonda de lujo en el restaurante Echaurren de Ezcaray.

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