Playa de Sonabia

Playa de Sonabia

Playa de Sonabia

Si hace tiempo que has desterrado el bañador de tu fondo de armario y te gusta tomar el sol de forma integral y sin marcas, este verano acércate a Sonabia, en Liendo (Cantabria). Rodeada por hermosas colinas y abrazada a un enorme promontorio calizo, conocido como la Ballena por su perfil en forma de cetáceo que emerge de las aguas, esta playa escondida y de difícil acceso tiene su pequeña historia, ya que fue una de las primeras donde la gente se ponía en cueros sin miedo a que le cayera una multa por escándalo público.Por suerte, hoy esa amenaza ya no existe, pero Sonabia continúa siendo un bonito santuario para los amantes del naturismo, aunque también acuden a ella bañistas más tapaditos, atraídos por sus aires bohemios de libertad. Es frecuente, incluso, ver a cuadrillas de amigos en las que unos van desnudos y otros no, sentados todos juntos en animada conversación. «Allí nadie se mete con nadie. Todo el mundo va a su bola», aseguran los asiduos a este arenal, coronado por salvajes dunas cubiertas de suave vegetación y vigilado por buitres leonados.Otra de las notas que da a Sonabia su carácter excéntrico y alternativo es que se puede ir con perros, algo que no está permitido en la mayoría de las playas. La falta de vigilancia hace necesario extremar el cuidado a la hora de bañarse, ya que suele haber bastante resaca.Hablando de playas nudistas, no podemos olvidar la de Barrika, la más emblemática de Vizcaya. Una escalera de piedra que desciende por el acantilado conduce hasta la orilla. Las rocas, en ocasiones teñidas de verde musgo, componen con el azul del mar y el dorado de la arena un precioso paisaje de ricas tonalidades