2007-09-19 12:29:42 Por: Redacción

La ruta de Machado

Diecisiete monolitos muestran al viajero la ciudad de Baeza a través de poemas

La ruta de Machado

La ruta de Machado

Son palabras en el tiempo que, por sublimes, son intemporales: de ayer, de hoy y de mañana. Son algunas de las letras que sirvieron para dar a conocer la ruta literaria de Baeza, una hermosa iniciativa que permite caminar por la ciudad jienense –Patrimonio de la Humanidad– aprendiendo poemas y observando monumentos de una belleza impresionante.El recorrido literario, que es un homenaje a Antonio Machado, permite al viajero mirar y saborear Baeza desde un prisma diferente. Además de contemplar grandes monumentos –sobre todo de la etapa del Renacimiento–, se pueden leer romances como el ‘Cerco de Baeza’, de 1368, o algunos fragmentos del cancionero de 1550.El recorrido comienza en el paseo Antonio Machado, en el que están los monolitos uno y dos con varios versos. El número tres está en la calle Casas Nuevas y el cuatro, cinco, seis y siete en el paseo Antonio Machado, otra vez. En las placas y monolitos que hay distribuidos por la ciudad se pueden leer versos de Dámaso Alonso, Federico García Lorca, Jorge Manrique, San Juan de la Cruz, Luis de Góngora, Jurado de la Parra (poeta baezano), Cervantes y Alonso de Bonilla.Puerta de ÚbedaEn la plaza de Santa María –a este hermoso rincón se asoman la catedral y la sede ‘Antonio Machado’ de la Universidad Internacional de Andalucía donde estuvo el insigne poeta– están las placas ocho y nueve. De esta hermosa plaza, la literatura nos llevará a la antigua Universidad –ahora instituto de la Santísima Trinidad– donde están los monolitos diez y once. En la calle de la Mercé el caminante se va a encontrar el poema número doce y para leer el trece tendrá que ir a la puerta de Úbeda.Los cuatro últimos monolitos están en la calle San Francisco, plaza Miguel de Cervantes, paseo de la Constitución –junto al monumento de la Inmaculada– y el último en el paraje Cardenal Benavides.El recorrido hay que hacerlo con tranquilidad y deleitarse con la literatura –si es posible llevar en la mano algún libro de Machado–. Puede ser una buena idea para pasar un fin de semana rodeado de poemas, monumentos y olivos. Entre tanto, hay que degustar la rica comida jienense con el aceite de oliva como elemento fundamental. A disfrutar del arte literario y monumental

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