¡Basta de tabús! Te contamos lo que necesitas saber del sexo anal

Algo que suele darnos mucho temor sobre esta práctica es el dolor y sobre los efectos negativos que podría haber en nuestro cuerpo.

Tal vez tu novio te ha sugerido o pedido probar con el sexo anal y a ti también te da curiosidad, pero no has aceptado por todo el tabú que aún existe ante esta práctica o la poca información que tienes sobre los riesgos.

Para empezar hay que estar conscientes de que el sexo y las prácticas que los seres humanos desarrollamos en torno a él son cada vez más abiertas, y muchas veces han ido en contra de lo socialmente aceptado, sin embargo, lo que hagas con tu pareja en la intimad no tiene por qué avergonzarte, siempre y cuando sean cosas consensuadas por los dos.

 

Algo que suele darnos mucho temor sobre esta práctica es el dolor y los efectos negativos que podría haber en nuestro cuerpo. Así que, para aclarar un poco ese aspecto, es importante recordar que el ano es un esfínter habitualmente cerrado, no imposible de penetrar, pero si implica un poco más de esfuerzo y paciencia para lograr su dilatación.

Es claro que se debe mantener una buena higiene de esta zona, pero hay que entender que nunca podrá ser el rincón más limpio y libre de suciedad de nuestros cuerpos. Si te hace sentir mejor, podrías tomar un baño antes de esto, o mejor, ¿porqué no inician el juego previo juntos en la ducha?.

Aunado a que se trata de una cavidad de nuestro cuerpo para desechar y no para recibir, cuenta con su propia mucosa, pero no con la suficiente para lidiar por si sólo con una penetración, por ello es necesario utilizar un lubricante.

Al tener un pene o un juguete sexual dentro sentirás ganas de defecar, la estimulación en esa zona alertará a tu cuerpo como cuando necesitas ir al baño, pero es muy normal, solo trata de relajarte y esta sensación desaparecerá al poco tiempo.

En la zona que rodea al ano hay una gran cantidad de terminaciones nerviosas, por lo que puede experimentarse un gran placer o una gran molestia, por ello es necesario recibir estimulación previa que relaje el cuerpo y logre una alta excitación.

Algo que se ha dicho durante muchos años es que el sexo anal daña el intestino grueso y que incluso podría causar cáncer colorrectal. Esto es falso, pues no hay evidencia científica de ello; tampoco causa insuficiencia renal. Las pequeñas fisuras que se pueden dar en el ano durante una penetración no causan ni roturas insalvables ni hemorroides.

Por último es importante recordar que al tener sexo de esta forma estamos igualmente expuestos alguna enfermedad de transmisión sexual, así que también es necesario utilizar condón y por nada del mundo utilices ese mismo condón para cambiar a tener sexo vaginal, si utilizaste un juguete lávalo también antes de seguir utilizándolo.