Cómo saber que tengo piel estresada

La piel estresada puede hacerte ver un poco más grande.

Sí, así como lo ves. Nuestra piel también puede llegar a estresarse, es una de las zonas más afectadas por este problema. Hoy te diremos cómo saber que tienes piel estresada.

Líneas finas: El cortisol eleva el azúcar en la sangre, lo que a través del proceso llamado glicosilación daña el colágeno y la elastina, además de las fibras de proteína de la piel gruesa. La tensión muscular constante conduce a las arrugas permanentes.

Ojos cansados: La preocupación que tengas no te deja dormir o descansar tranquila, provocando que se hagan bolsas debajo de los ojos. La solución es poner rebanadas de pepino en los ojos, estas ayudan a contraer los vasos sanguíneos y linfáticos que llevan el líquido a la zona.

Rojez: El aumento de flujo sanguíneo que ocurre cuando estás bajo presión puede hacer que los capilares se expandan. El estrés provoca enrojecimiento, llamado también rosácea. Como el estrés debilita el sistema inmune, los brotes pueden durar más tiempo.

Acné: El estrés puede provocar algunos brotes en la piel, causado por la misma inflamación de la zona. La solución es utilizar una solución con ácido salicílico o peróxido de benzoilo, que revientan las bacterias, complementado con un hidratante no comedogénico para no resecar tanto la piel.

Sequedad: El estrés crónico aumenta la hormona cortisol, que daña la piel y su capacidad de mantenerse hidratada, perdiendo su luminosidad. La solución es buscar productos sin perfume y hipoalegénicos, ya que un pH bajo evita agravar los síntomas. Lávate la cara con agua tibia y aplica la crema humectante cuando la piel está todavía húmeda.

El estrés puede hacerte envejecer más rápido, así que es momento de prestar mucha atención a esta zona.

 

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