La sabana africana

La sabana africana

Los jiráfidos forman una familia de rumiantes exclusivamente africanos, con sólo dos especies: la jirafa y el okapi. Ambas son especies de tamaño considerable, cuello largo en el caso del okapi y muy largo en el de la jirafa. Tienen la cabeza alargada, el hocico aplastado y el dorso inclinado, ya que la altura hasta la cruz es bastante mayor que la que tienen hasta los ijares.Estos caracteres morfológicos condicionan la ambladura de los mismos, es decir, que andan moviendo al mismo tiempo el pie y la mano del mismo lado. Las extremidades están provistas de dos dedos y la cabeza adornada con dos o más cuernos pequeños, esto en el caso de las jirafas de ambos sexos y dos tan sólo en el caso del okapi macho. La lengua es larga y protáctil, en buena parte notable por su carácter prensil especialmente en el okapi. La jirafa es un animal ampliamente conocido por su inusitado largo cuello, lo que ha sido posible por el excesivo alargamiento de cada una de las 7 vértebras cervicales, como corresponde a la mayor parte de los mamíferos.La cabeza es delgada y elegante, el tronco grueso pero corto, el dorso muy inclinado y las patas altísimas y muy delgadas. Su altura hasta la cruz es de casi cuatro metros, la librea de dibujo poligonal irregular es de color pardo o castaño. Son animales tímidos y cautelosos que viven en rebaños de número variable, generalmente de diez a veinte cabezas, especialmente en las grandes sabanas de escaso boscaje y pequeños arbolitos no muy altos, como lo son las acacias espinosas.En el África subsahariana es aún muy importante, si bien se han reducido considerablemente las poblaciones y en vastas zonas son alarmantemente mucho más escasas. La hembra es más pequeña, más clara que el macho y de cuernos más pequeños. En su amplia área de distribución se han descrito muchas subespecies como las de las jirafas del norte, de patas blancas más o menos manchadas, aunque no lo están por debajo de las rodillas. Desde el este al oeste se produce un cambio por el cual las manchas se hacen menos definidas. La jirafa reticulada del noroeste de África, Somalia y norte de Kenia tiene un color castaño profundo, marcado con una red de líneas blancas y bien definidas delimitando grandes parches geométricos.Las jirafas del sur tienen las patas y las cañas con coloración más oscura. Las poblaciones de Sudáfrica tienden a los parches reticulados o a manchas cuadrangulares. Galopan a más de cincuenta kilómetros por hora, se alimentan a las primera horas del día y de la noche y cuando son atacadas por los leones mientras sacian la sed, se defienden con sus patas delanteras. El okapi (okapia jonstoni) es de menor tamaño que el de la jirafa, se diría que cercano al de un caballo, cuello más corto, dorso menos inclinado y un manto de pelo corto y lustroso, color castaño rojizo, con una mancha blanca en la mandíbula y un curioso rayado en las patas de franjas claras horizontales.El okapi fue descubierto a principios de siglo. Vive en el Congo oriental, especialmente en el Ituri, en solitario y representando una fauna excepcional de la Era Terciaria, que ha podido llegar hasta nosotros gracias a su aislamiento en una zona de la impenetrable selva lluviosa ecuatorial. Es un animal tímido y esquivo que vive en solitario o en parejas. Es de actividad preferentemente nocturna. Se alimenta de hojas y frondas de árboles, que atrapa con su lengua larga y prensil.

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