Eres una ‘superwoman’ porque te esfuerzas y destacas, pero tal vez estés exagerando

Esposa, madre, hija, hermana, trabajadora...sí, somos todo, ¿pero y nosotras mismas?

Ninguna de nosotras quiere ser mediocre, pero irnos a los extremos y obsesionarnos con la idea de ser una superwoman también puede ser terriblemente cansado.

Veamos: Si eres la madre perfecta, esposa impecable, hermana incondicional, figuras en el cuadro de honor, eres la empleada del mes, entonces definitivamente eres una superwoman.

Muchas mujeres talentosas, creativas y apasionadas han asumido ese rol, tomándose en serio el papel de superwoman: se han puesto una capa y una máscara que las hace lucir como heroínas, pero más allá del éxito o el reconocimiento…¿y qué pasa con el reconfortante sentimiento de estar y vivir en paz?

Nos queda claro que es un estilo de vida tener un ritmo de trabajo, pero muchas mujeres, al exigirse tanto, quedan atrapadas en el “síndrome superwoman”. Mujeres se esfuerzan constantemente por lograr todo lo posible de una manera perfecta y que sin embargo no han aprendido a ponerse a ellas mismas como prioridad en lo tocante a salud, bienestar, pareja, etc.

La mayoría de las veces no tienen el tiempo o la energía para dedicarse a sí mismas, e incluso cuando sí tienen el tiempo, pueden considerarse egoístas por permitirse consentirse o complacerse hasta con lo más sencillo del mundo. ¡Y eso no está bien!

Nadie de nosotras quiere tener habilidad media, inteligencia promedio, potencial promedio o apariencia promedio: queremos destacar y, por lo tanto, nos convertimos en una superwomen para empujarnos a sobresalir. Pero es ahí donde el ciclo comienza: una vez que sobresalimos en un área, no estamos satisfechas hasta que sobresalimos en otra, y así la historia sin fin.

Piénsalo, ser la superwoman no tiene nada de agradable, al final una se desgasta y no podemos ver que ser buena chica, complacer a todos o ser la que resuelve todo, la única sensación que nos va adejar al final del día es un cansancio extremo y nada saludable.

Una superwoman, por cada vez dice que “sí” a los demás, se dice que “no” a ella misma, y eso no nos dejará nada bueno.

¡Deja esa capa y la actitud de heroína invencible! Aprende a tener un balance en tu vida para que puedas dar en tu trabajo o con los demás lo que esperan o lo que te hará crecer, pero también debes darte tiempo a ti misma porque sin duda lo necesitamos.

¡Siempre hay que ser equilibrados! ¿No crees?

 

 

 

 

 

 

 

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