“Pobreza Cero. Sin excusas”

"Pobreza Cero. Sin excusas"

El blanco se ha convertido en el color internacional de la lucha contra la pobreza extrema y el hambre. Amparadas por este color y unidas bajo el mismo lema, mil ONG aglutinaban a principios de verano a decenas de miles de manifestantes pidiendo acciones contra la pobreza en el mundo.Las ciudades se vistieron de blanco para exigir que se ataje esta trágica in justicia. Así la España más solidaria se sumó a la demanda internacional para que los países poderosos de la Tierra cumplan los compromisos políticos adquiridos para la erradicación de la miseria.Tendencias regresivasHace cinco años, los jefes de Estado y de Gobierno de 189 naciones suscribieron los Objetivos de Desarrollo del Milenio y se conjuraron para reducir a la mitad la pobreza en el mundo para el año 2015, primera y principal de estas metas. Cinco años después, nada se ha hecho y en algunos países de África, el continente olvidado, se detectan incluso claras tendencias regresivas.Por ello las protestas continuaron en 120 países y en la cumbre del G-8 en Gleneagles (Escocia), el 6 de julio. Le seguirán las que se llevarán a cabo en la reunión de la Asamblea General de Naciones Unidas, en septiembre, y la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), en diciembre.El compromiso españolLa Alianza Española contra la Pobreza se manifestó en más de veinte ciudades españolas. Reunió además las voces de los sindicatos UGT, CC OO y USO, de varias asociaciones civiles y de la Iglesia católica, porque unas 25.000 personas mueren de hambre cada día en el mundo; 3.000 millones de almas pelean por llevarse algo al estómago, y 1.200 millones sobreviven con menos de un dólar diario.La convocatoria reivindicativa en todo el país fue auspiciada por un lema único y común, "Pobreza Cero. Sin excusas", y el símbolo, también. Ocho grandes bandas blancas de 50 metros -una por cada uno de los ocho Objetivos del Milenio- portadas en alto por los manifestantes recorrieron los trayectos.Marchas como éstas, concentraciones, recogida de firmas y actos ciudadanos similares se repitieron en distintos puntos de España y continuarán tanto en la geografía nacional como en un centenar largo de países que toman parte en la "Llamada mundial para actual contra la pobreza".La campaña seguirá a lo largo de este año con diversos actos de presión sobre los poderosos del mundo -gobiernos y corporaciones multinacionales- para que cumplan los compromisos adquiridos.España es uno de los países ricos con presupuesto más raquítico para cooperación internacional al desarrollo -en la actualidad apenas dedica a este fin el 0,25% del Producto Interior Bruto-, a pesar de haber suscrito los Objetivos del Milenio y, en 2004, la Alianza contra el Hambre promovida por el presidente brasileño, Lula da Silva."Somos la primera generación que puede abordar el reto de la pobreza y acabar con ella. No estamos dispuestos a que nuestros representantes políticos no articulen de una vez estrategias que acaben con la pobreza", recalcó David Álvarez, presidente de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo.Según explicó Pablo Martínez, portavoz de la Coordinadora de ONG de Desarrollo de España (Congde), en caso de que no cambien las estrategias en el mundo, en estos próximos diez años morirán 45 millones de niños, 247 millones de personas de África Subsahariana sobrevivirán con menos de un dólar al día y 97 millones de menores de edad seguirán sin escolarizar en la fecha tope, de los que 57 millones serán niñas. Asimismo, recordó que el 10% más rico del planeta disfruta del 70% de las riquezas y una quinta parte de la población mundial asume el 60% del consumo global. La expectativa de vida de un recién nacido en los países pobres es de 38 años.Existen 2.200 millones de personas sin atención sanitaria. Pese a ello, según las mismas fuentes, la ayuda al desarrollo ha descendido más de un 20% entre 1992 y 1999.

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