Cibeles, mucho más que moda

Cibeles, mucho más que moda

Cibeles, mucho más que moda

Cibeles ha dejado buen sabor de boca. Una vez más ha quedado patente que la moda española innova, triunfa y gusta. Así Agatha Ruiz de la Prada apuesta en su colección otoño ? invierno por grandes volúmenes, especialmente en las formas globo, que aplica con maestría en vestidos, blusones y abrigos, Asimismo, mezcla los tonos cálidos con otros muchos más frío en camisetas, faldas y vestidos, adornadas como ya es tradición en ella con estampados de corazones, flores y estrellas, con un resultado jovial que alegra los fríos días del otoño-invierno.Victorio & Lucchino, presentaron en su colección "De Lorca a Bowie", una mezcla nostálgica de los años treinta con los diseños de la época más psicodélica. En su particular visión de la noche hay una revisión en el concepto del volante, que cae en cascada en llamativos vestidos de noche en gasas y sedas de color fresa. También hay formas amplias con cuerpos en terciopelo combinados con faldas abullonadas en tafetán, rematadas con drapeados en forma de rosa.Francis Montesinos, quiso homenajear a la Fórmula 1 vistiendo a sus modelos con elegantes sedas, volantes al viento, y por otra parte, con tejidos engomados y tecnológicos para la parte más sport de su colección.Para variar, David Delfín no dejó indiferente a nadie. El maestro por excelencia de los montajes llamativos y polémicos, engalanó su desfile con una alambrada con pinchos metálicos, puso unas cadenas en los pies de un modelo y a otro le tapó el rostro con un pasamontañas. Más allá del show, su ropa sigue siendo minimalista y austera. Así, exhibió una sastrería impecable en tonos rosas para los hombres y punto en tonos grises, negros y blancos para las mujeres.Por su parte Miriam Ocariz ofreció un desfile muy completo con varias líneas diferentes. Una de sus tendencias, utiliza la lana clásica en príncipe de Gales o pata de gallo para adaptarlos a su estilo, dándoles volumen y quitándoles rigidez con un lazo de remate en chaquetas o abrigos.Alma Alguilar, que desfilaba en nombre propio por primera vez en Cibeles, mostró a una mujer enfundada en prendas de aire casual se dejaba notar en sus cabellos suelto y en sus vestidos "sexys y dulces".Modesto Lomba (Devota & Lomba) por su parte, apuesta para el otoño ? invierno por cortes asimétricos y pliegues que dan una arquitectura peculiar a las prendas, de cierto aspecto robótico. Los pantalones, ajustados a modo de malla; y los colores, suaves, van de crudos a piedra, metalizados, así como azul petróleo y amarillo en vestidos de noche muy trabajados.Amaya Arzuaga se inspira en la papiroflexia para conseguir los volúmenes de su nueva colección. Así, la diseñadora deja caer la prenda al suelo para demostrar su técnica y el acabado no puede ser más virtuoso, mientras que la firma Ailanto, se reafirman en los estampados, ya sean florales -en vestidos o cuerpos vaporosos-, en una original revisión de la pata de gallo y en los cuadros de sus prendas de más abrigo. Los colores van del ocre al azul, granate o maquillaje; y en los tejidos hay lana o "jeans" para el día, organza de seda en amplios blusones abombados o plisados irregulares para tarde y noche.Javier Larrazinzar muestra prendas más femeninas que nunca con tejidos ajustados a la silueta con costadillos y cortes estratégicos para dar un toque de elegancia a la mujer. El diseñador madrileño ha querido que ninguna mujer se quede fuera de sus diseños con una colección de prendas en las que caben todos los estilos y en la que el pantalón se presenta como la prenda estrella, tanto para el día como para la noche.José Miró llegó a Cibeles directamente del espacio. Y es que la pasarela ha estado ocupada toda la mañana por androides, alienígenes y cowboys del espacio que acompañaban las prendas del diseñador, que toman como base el tejano y nuevos tejidos surgidos de la investigación del taller del diseñador mallorquín.Kina Fernández dejó ver en su colección de noche colores sólidos como el rojo, verde, caqui o morados, rematados con piedras naturales. Kina se siente minimalista en los trazos, con líneas rectas y largos pegados a la cadera, mientras que los chaquetones son más amplios.