El drenaje linfático manual

El drenaje linfático manual

El drenaje linfático manual

Un mal funcionamiento del sistema linfático puede provocar serios problemas de salud, pues es el encargado de eliminar toxinas y aumentar la respuesta inmunitaria de nuestro cuerpo. Ayudar a drenar la linfa con las manos es una terapia muy útil que depura y protege. En general resulta beneficiosa, pero precisa de un profesional con una rigurosa enseñanza. En el 90% de los casos esta técnica se presenta como complementaria dentro de múltiples tratamientos. Entre otras muchas aplicaciones, el drenaje linfático manual está especialmente recomendado para reducir la hinchazón producida por una retención de líquidos. Pero su incorrecta aplicación puede provocar efectos contraproducentes, por ello es muy importante asesorarse sobre la formación del masajista que lo imparte.- Retención de líquidos"El sistema linfático es el alcantarillado del cuerpo, porque elimina y arrastra las toxinas. Los ganglios, que se extienden por todo el organismo (bajo la piel del cuello, las axilas, las ingles etc.) ejercen de cisternas depuradoras". Con esta metáfora explica de forma somera Lourdes Arias, especialista en drenaje linfático del Instituto de Terapias Integrales y Enseñanzas Energéticas de Madrid, cómo actúa uno de los componentes principales del sistema inmunológico.El masaje mediante maniobras manuales cuyo objetivo es favorecer el drenaje de la linfa (el fluido que ayuda a combatir las infecciones y enfermedades) contribuye a efectuar esta función cuando el sistema linfático no puede hacerla por sí mismo. Esa sustancia acuosa que se aloja entre los diferentes tejidos favorece el correcto funcionamiento del metabolismo, pero si se acumula resulta perjudicial. El cometido de este flujo es asegurar a las células sustancias nutritivas e impedir las infecciones mediante la producción de linfocitos y la depuración.La fisioterapeuta Ángela Río, que imparte clases de Drenaje Linfático Manual (DLM) en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Europea de Madrid (UEM), pone otro ejemplo para que se pueda entender lo que ocurre cuando no trabaja bien el sistema linfático: "Es como si en un brazo o una pierna hubiera una goma apretada que impidiera la evacuación; esto provocaría que esta extremidad llegara a hincharse".Si el problema es muy severo llegan a producirse linfedemas, es decir, inflamaciones provocadas por la obstrucción linfática. Si no lo es tanto se habla de "mala circulación" o se aprecia una "retención de líquidos". Asimismo, es frecuente que se les hinche el brazo a algunas mujeres operadas de cáncer de mama tras la extirpación de los ganglios axilares.En la actualidad se estima que alrededor del 70% de la población padece de algún tipo de dificultad circulatoria del sistema linfático. Esto se debe sobre todo a la falta de ejercicio físico. Y es que la linfa no es impulsada por un mecanismo propio, sino que se desplaza cuando los vasos linfáticos son comprimidos por los músculos y tejidos que los rodean al contraerse. La vida sedentaria hace que disminuya ese bombeo, lo cual obstaculiza el retorno venoso y linfático.- Indicaciones y contraindicacionesLas dificultades para evacuar ese líquido que llega al sistema linfático a través de las paredes de los vasos sanguíneos se manifiestan muchas veces con la hinchazón de pies y manos o una sensación de "piernas pesadas". Pero puede producirse un encharcamiento o edema por muy diferentes causas, entre ellas: accidentes traumáticos, como esguinces -por eso se pone el pie "como una bota", recuerda la profesora de la UEM-; hematomas, fracturas, etc.El sistema linfático es muy superficial, por ello sólo precisa manipulaciones suaves "excepto en las ?cisternas? que hay que activar para movilizar las toxinas", remarca Lourdes Arias. La mano del linfoterapeuta "se une a la piel para trabajar los tejidos de debajo", describe Ángela Río, quien también efectúa masajes de drenaje linfático manual a pacientes mastectomizadas en la clínica La Milagrosa de Madrid.Las disfunciones del sistema linfático, bien sean por saturación, obstrucción o mala circulación, pueden provocar serios problemas de salud, ya que éste cumple tres funciones básicas:- Inmunológica: filtra y depura bacterias.- Recuperadora: devuelve a la sangre las proteínas que no se han necesitado.- Transportadora de grasas: lleva a la sangre las grasas absorbidas en el intestino delgado.Es fundamental que el masajista tenga una formación fisiológica importante y un conocimiento avanzado en DLM para que consiga dirigir los fluidos en el sentido deseado y se obtenga el efecto beneficioso buscado. El resultado puede ser apreciable a las pocas sesiones, que han de ser cercanas a una hora. Para enfermedades crónicas o secuelas como las mencionadas del cáncer de pecho podrían prescribirse masajes linfáticos "de por vida".Se trata por tanto de una terapia eficaz pero "muy cara" para las aseguradoras privadas y la Seguridad Social, afirma la profesora de Fisioterapia de la Universidad Europea. El sistema sanitario público, por ejemplo, sólo la contempla en algunos hospitales y se prescribe como rehabilitación cuando los edemas alcanzan dimensiones muy grandes.Esta manipulación del sistema linfático, siempre que se efectúe de forma adecuada, ofrece buenos resultados en las vertientes terapéutica y estética. Es capaz de aliviar y mejorar la efectividad de los tratamientos de problemas como:- Retención de líquidos localizada, como por ejemplo piernas cansadas y todos los tipos de linfedemas. Este tratamiento suave, que se efectúa con la mano abierta, consigue canalizar las sustancias tóxicas y líquidos.- Insuficiencia de la circulación de retorno y úlceras varicosas. El DLM facilita el retorno venoso y la circulación linfática.- Acné. Este masaje es capaz de desbloquear los mecanismos de desagüe y de limpieza facial.- Problemas respiratorios y enfermedades como rinitis, sinusitis, faringitis y amigdalitis.- Trastornos digestivos y estreñimiento. El DLM encamina los fluidos para que sean eliminados a través de la orina o las heces.- Insomnio, ansiedad, cefaleas tensionales, estrés? Produce un efecto de tonificación y relax beneficioso para dolencias como las migrañas.- Coadyuvante en curas de adelgazamiento. La depuración favorece a cualquier persona que desee adelgazar.- Edemas traumáticos y post-operatorios como los que se producen tras las liposucciones. La recuperación es más rápida y menos dolorosa. También para edemas linfostáticos (los que se producen en el brazo tras una extirpación mamaria).- Celulitis y lipedemas. No "disuelve" la grasa pero ayuda a mejorar la circulación y perder volumen. Para eliminar la acumulación de grasa son necesarias otras técnicas complementarias y evitar el sedentarismo que la causa.El Jefe de Servicio de Rehabilitación Hospital Xeral de Lugo, Jesús Vázquez Gallego, autor del libro "El Drenaje Línfático Manual" (Ediciones Mandala), aconseja seguir ciertas normas posturales para facilitar el drenaje linfático natural del organismo y hacer gimnasia como complemento a este masaje, ya que la musculación activa la circulación. Vendajes, hidromasajes y otros procedimientos complementan en el 90% de los casos estos tratamientos. Para él el DLM forma parte de un proceso multidisciplinar.No obstante, la aplicación de masajes destinados al drenaje linfático también puede estar contraindicada. De hecho, no se recomienda normalmente cuando existe una infección generalizada; a enfermos de cáncer cuando no hay seguridad de la extirpación de todas la células cancerosas; a personas con insuficiencia cardiaca no tratada, hipertensión arterial severa, trombosis o tromboflebitis (con el drenaje linfático se corre el riesgo de movilizar los trombos), ni a pacientes con hipertiroidismo.-¿Quién puede dar masajes de DLM?Fisioterapeutas, masajistas y esteticistas realizan cursos de especialización en DLM. Pero Sanidad sólo autoriza a los fisioterapeutas que tienen formación específica avanzada en esta técnica cuando se trata de maniobras destinadas a pacientes con cáncer. Los "fisios", que estudian DLM como asignatura optativa, hablan de intrusismo. Sin embargo muy pocos de ellos la escogen, porque se necesita "mucha paciencia" para dar estos masajes.Esteticiennes de sólida formación como Marisol Barreiro, masajista en el centro de peluquería y estética Florent de La Coruña, creen tener suficiente capacitación tras los cursos de DLM realizados. Ella practica desde hace años sesiones de masaje linfático por todo el cuerpo (cuello, cara, abdomen, brazos, nuca, zona dorsal, zona lumbar, glúteos y piernas ) de 1 hora y 15 minutos de duración. La mayoría de sus clientas son señoras que tienen molestias como "piernas cansadas" y pagan unos 30 euros por sesión. Bastante menos que los 90 euros que se llegan a cobrar en otros centros. "Enseguida notan los efectos beneficiosos de este masaje, de hecho salen ya con ganas de ir al baño", comenta.La fisioterapeuta Ángela Río, por su parte, remarca que es de vital importancia asesorarse de la capacidad y experiencia del profesional que imparte este masaje antes de ponerse en sus manos. "Es conveniente preguntar, y en los centros están obligados a proporcionar esa información. Para más seguridad se puede llamar al Colegio de Fisioterapeutas y averiguar la formación de la persona en concreto", revela.Cada persona y cada dolencia son distintas, pero para notar buenos resultados son necesarias dos sesiones semanales durante 3 o 4 meses y luego una o dos de mantenimiento al mes durante el periodo que se estime necesario. En cualquier caso, si al recibir masajes de drenaje linfático manual en lugar de mejorar el paciente nota efectos contraproducentes como que aumenta su volumen, el edema se pone más duro o la hinchazón se extiende, debe dejar el tratamiento en ese centro y buscar un verdadero profesional. Este es el consejo de Ángela Río.Por último, entre las recomendaciones generales realizadas por los expertos para mejorar el drenaje automático de la linfa se encuentran:· Ingerir entre 2 y 3 litros de agua diarios.· Seguir una dieta rica en verduras y fibra y baja en grasas.· Procurar no pasar mucho tiempo de pie y evitar cruzar las piernas, pues desfavorece el drenaje linfático natural del cuerpo y predispone a la formación de varices.· No llevar prendas muy ceñidas que puedan obstruir el paso de la circulación.· Dar un paseo diario a buen ritmo e incluir algunas horas de ejercicio a la semana.· Elevar las piernas, por ejemplo dormir con el final de la cama un poco elevado.· Llevar medias de compresión en el caso de linfedemas.