¿Por qué lo dejo a medias?

¿Por qué lo dejo a medias?

¿Por qué lo dejo a medias?

El temor al éxito, al fracaso o al paso del tiempo puede estar detrás de esta actitud que nos impide avanzar.¿Qué les impide rematar?
Algunas personas no consiguen acabar la mayoría de los proyectos que empiezan. Los abandonan a medias. Esta tendencia se manifiesta en diferentes aspectos de la vida.Afecta a proyectos personales y a planes profesionales, pero también a las relaciones amorosas. ¿Qué es lo que les impide llevar a término lo que empiezan?Son varios los motivos que pueden empujarnos hacia esta actitud. En principio, no terminar algo puede alentar, de forma inconsciente, la fantasía de que el tiempo no pasa, sobre todo cuando se regresa de forma recurrente a lo abandonado para dejarlo una vez más.
A veces, la interrupción delata el miedo a fracasar.Muchas personas temen constatar que lo realizado no se ajusta al cien por cien a lo que esperaban. Prefieren la incertidumbre a la decepción. En general, se trata de individuos cuya intransigencia consigo mismos los conduce a la parálisis.En otras ocasiones, lo que les impulsa a dejar a medias un proyecto es el miedo al éxito. Suele darse en personas con un sentimiento de culpa inconsciente que se autocastigan de este modo.Además de todo lo apuntado, lo cierto es que al completar algo descubrimos nuestros límites y comprobamos que todo tiene un final, incluso nuestra vida, puesto que somos mortales.Separarse de una tareaAprender a despedirnos y a separarnos resulta indispensable para acabar algo y comenzar lo siguiente. Mientras estamos realizando un proyecto es sobre todo nuestro. Cuando lo terminamos, podemos compartirlo con otros.Es fundamental saber separarse de lo hecho y aprender a valorarlo, en cierta medida, como algo que ya no nos pertenece.Si durante la infancia alguien valoró nuestros esfuerzos, ayudándonos a interiorizar que nuestras conquistas eran apreciadas, es probable que tengamos facilidad para terminar lo emprendido.Si nadie los estimó, o fueron menospreciados, quizá no queramos repetir la experiencia de comprobar que lo que hacemos no gusta a quienes nos rodean.En cualquier caso, lo que representa para cada persona terminar un proyecto es lo que interviene de forma determinante para acabar o no las cosas.Claves aprender a avanzarPara acabar las tareas que empezamos y mantener las relaciones que queremos, es conveniente:- Saber sostener el placer que representa un proyecto en marcha y no estar pendiente únicamente del resultado final. Para ello, conviene plantearse objetivos posibles.- Aceptar los fallos que pueda haber en el resultado final. Sólo lo lograremos si somos tolerantes con nuestras debilidades y conocemos nuestras limitaciones. La exigencia desmesurada puede ser un obstáculo.- Saber perder es una condición para saber ganar.- Investigar temores ocultos que pueden estar en la base del miedo a los finales. Algunos de estos miedos pueden estar relacionados con la constatación de que nuestras actividades nunca fueron suficientemente valoradas por nuestros seres queridos, lo que nos dejó la impresión de que nada de lo que hiciéramos era suficiente para satisfacerlos.