Le decían la más gorda de la escuela y ahora tiene una figura admirable (GALERÍA)

El sobrepeso le provocó una complicada adolescencia llena de inseguridades y con miles de complejos. La instagramer Jessica Benítez sufrió durante años el rechazo, burlas y terribles apodos que la ridiculizaron frente a toda la escuela.

Pero a pesar de los hirientes comentarios seguía siendo la misma chica sonriente y radiante que alegraba a su familia y a sus verdaderos amigos.

Sin embargo sabía que su sobrepeso no sólo afectaba su autoestima, sino también su salud.

Un día como cualquier otro, Jessica decidió hacer algo para ella misma y que lo agradecería toda su vida. Dejó a un lado la comida chatarra, se levantó del sofá y cambió sus tardes frente al televisor por noches de entrenamiento en el gimnasio.

Al inicio, le costaba demasiado trabajo permanecer más de 5 minutos seguidos en la caminadora, pero a pesar del dolor y el cansancio, Jessica nunca se rindió.

Como si fuera un espejo y a pesar de que el cambio fue lento y muy complicado, decidió retratar cada pequeño triunfo en su cuenta de Instagram, y pronto, su admirable transformación y ejemplo fue ganando cada vez más seguidores (hoy tiene más de 300 mil) quienes la impulsaron a continuar.

 

Si bien es cierto de que en más de una ocasión sintió que ya no podía más, cuando sentía que la fuerza la abandonaba, entrenaba con más empeño y ganas.

Poco a poco y al ver los pequeños avances fue recuperando la confianza en sí misma, y tras horas de arduo trabajo en el gimnasio bajo rutinas que la hacían quedar completamente agotada y tras cientos de entrenamientos, Jessica llevo su belleza interior al exterior.

Su exceso de piel no la avergüenza y lo muestra con orgullo porque sabe que es temporal y pronto desaparecerá, además esa “cicatriz” la mantiene firme en su objetivo, Jessica continúa esforzándose por seguir bajando un kilo a la vez.