Depurar el hígado ayuda a adelgazar, ¿será cierto?

Es fácil dejarse seducir por los múltiples patrones de alimentación que proponen una "limpieza" o depuración del cuerpo.

Nuestro propio cuerpo tiene su propia capacidad de autorregularse y eliminar las toxinas que puedan resultar perjudiciales para el organismo. Y el encargado de hacerlo es el hígado.

Depurar el hígado no es posible. Según Agustín Albillos, jefe de la Unidad de Gastroenterología del Hospital Universitario Ramón y Cajal, en Madrid, “depurar el hígado no es un término médico, ya que esto no se puede dar”.

El experto asegura que “el hígado no acumula toxinas, es un órgano que tiene muchas funciones vitales y que entra en contacto con sustancias tóxicas, como el alcohol, y las metaboliza convirtiéndolas en sustancias menos contaminantes para reducir su impacto sobre el organismo, pero en ningún caso las acumula”.

Además, el hígado tampoco tiene una especial relevancia en los procesos de pérdida y ganancia de peso. Según Gómez, algunas enfermedades relacionadas con el peso, como la obesidad, “pueden afectar al órgano y desarrollar patologías como el hígado graso”, pero, según matiza Albillos, “el hígado graso es una consecuencia de la acumulación de grasa abdominal y no al revés”.

Según la endocrinóloga del centro D-médical, Begona Molina, “la dieta del hígado no tiene ningún fundamento científico, se asemeja más a las antiguas ‘purgas’ de nuestros bisabuelos y tiene más riesgos que beneficios para la salud, pudiendo resultar peligroso para algunas personas”. Además, la búsqueda de remedios milagrosos “usados sin control médico ni supervisión” pueden ser perjudiciales.

Lo mejor para estar sanas y adelgazar de manera saludable es llevar una dieta equilibrada, rica en cereales integrales, verduras y frutas, sin tener miedo a incluir proteínas en huevos, leche y carnes magras.

Hay muchas opciones equilibradas y saludables para mantener la línea y gozar de una buena salud. Y no te preocupes por las toxinas. ¡Tranquila! Tu cuerpo sabe lo que hace.

Lo único que tienes que hacer es comer sano, no abusar del alcohol y hacer algo de ejercicio cada día para que tus órganos funcionen correctamente, incluido tu hígado.

 

Depurar el hígado