Y ahora…, Níger

Y ahora…, Níger

De los doce millones de personas que pueblan Níger, millón y medio necesitan alimentos de forma urgente. De no recibir comida a tiempo, 800.000 niños, aquejados ya de malnutrición severa, podrían morir en las próximas semanas. En total, cinco millones de personas se enfrentan a un horizonte de hambre en Mali, Burkina Faso, Níger y Mauritania a consecuencia de la sequía y de la plaga de langosta.Los problemas empezaron el pasado mes de octubre. La cosecha de mijo no fue buena por culpa de unas lluvias muy escasas e irregulares. Además, una plaga de langosta se cebó con los cultivos de mijo durante la recolección. La escasez provocó una espectacular subida de los precios: un kilo de grano pasó a valer 300 francos cefa, doblando su precio en el mercado. Los campesinos se vieron obligados a vender sus enseres y animales para seguir comiendo.Estamos hablando de hambre en uno de los países más pobres del mundo. Naciones Unidas y numerosas ONG han denunciado una situación en la que el 81% de la población se mantiene con menos de un dólar al día y el 41% sobrevive sin agua potable. Campesinos hambrientos han empezado ya a desplazarse desde sus aldeas hacia zonas urbanas en los departamentos de Tahoua y Maradi, los más afectados por la hambruna. La distribución de la ayuda humanitaria tropieza con el mal estado de las carreteras y caminos, inundados a consecuencia de las últimas lluvias.Ocho de cada diez nigerianos viven en zonas rurales, unas áreas gravemente afectadas por una sequía que hace que sólo el 12% de la tierra sea apta para el cultivo agrícola. Los niños sufren índices de mortalidad extremos y padecen enfermedades endémicas en un lugar donde sólo hay cuatro médicos por cada 100.000 habitantes.

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