¿Qué es la clamidiasis?

Es una enfermedad de transmisión sexual curable. Su origen es bacteriano y puede infectar tanto a hombres como mujeres

La Clamidiasis es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) es bastante común en los países desarrollados. Por lo general no causa síntomas, aunque en el caso de tenerlos suelen ser:

Hombres: necesidad urgente de orinar, ardor al orinar, secreciones por el pene, picazón y ardor del orificio por donde sale la orina o inflamación de los testículos.

Mujeres: flujo vaginal espeso y amarillento, ardor al orinar, secreciones por la uretra, machas o sangrado fuera de la menstruación, sangrado durante o después de las relaciones sexuales, dolor durante las relaciones sexuales o dolor en el abdomen o la pelvis.

¿Qué afectaciones provoca la clamidiasis?

Si no se trata, en las mujeres puede causar daño en los órganos reproductivos y provocar dificultades en la concepción. Del mismo modo, puede provocar en embarazo ectópico (el que ocurre fuera del útero) que puede ser mortal. Los hombres rara vez presentan problemas de salud asociados a la infección por clamidia, pero puede causarles dolor y fiebre y, en pocos casos, también puede causar infertilidad.

¿Cómo se contagia?

Se contrae con las relaciones sexuales anales, vaginales u orales sin protección con una persona que tenga la infección. Además, las personas jóvenes sexualmente activas representan el grupo de mayor riesgo, sobre todo por factores conductuales y biológicos comunes entre los jóvenes. Por último, una mujer embarazada puede contagiar a su bebé durante el parto.

¿Cómo prevenir el contagio?

Se reduce el riesgo de contraer clamidia y otras ETS al:

  • Usar condón cada vez que se tenga sexo vaginal, oral o anal.
  • No tener relaciones sexuales con alguien con clamidiasis, ni si quiera con condón, hasta que haya terminado el tratamiento y haya pasado una semana desde la última dosis de antibióticos.
  • Hacerse pruebas de ETS con regularidad, especialmente si tenemos menos de 30 años y somos sexualmente activos.

Recuerda que la mayoría de las personas con clamidia no presenta ningún síntoma y no saben que lo tienen, por lo que sentirse “bien” no significa que nosotros o nuestra pareja no estés infectados.

En caso de duda, lo mejor es hacerse la prueba. Si tienes clamidia, puedes ayudar a reducir la propagación informando a tus parejas sexuales recientes para que puedan hacerse la prueba y recibir tratamiento en caso de ser necesario.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: OPCIONES PARA CUIDARTE EN TUS DÍAS DE MENSTRUACIÓN

Autor: I.S. con información de Muy Interesante

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More