Mamá, cómo desarmar el berrinche de tu hijo con una sola pregunta

Se trata de una sencilla pregunta que, además de formar a tu niño, te deja en una posición ventajosa para negociar la solución

Los berrinches son son manifestaciones de los niños al sentir frustración, ira, miedo o tristeza. Las conductas típicas de tu hijo cuando hace una rabieta son gritar, llorar, patear, tirarse al suelo o incluso darse golpes a sí mismo. Pero algunos berrinches sobrepasan los límites de lo natural, por ello, aprende a desarmar el berrinche de tu hijo con una sola (y sencilla) pregunta.

Si tu hijo ha llegado al punto de hacer drama por cualquier cosa, es momento de que uses esta técnica. La psicóloga  Sally Neuberger, explica que necesitamos hacer que el niño se sienta respetado, en el sentido de dar valor a lo que él está sintiendo. Y así, a la hora de una crisis, sea por el motivo que sea, un niño a partir de los 5 años necesita ser atendido, es decir,  pensar y encontrar la respuesta sobre lo que le está sucediendo.

“¿Este es un problema grande, un problema mediano o un problema pequeño?”

La pregunta que desarma el berrinche de tu hijo.

El hecho de incluirlo en la solución desmonta el terrible berrinche. Debes agacharte y estar a su altura, mirándolo a los ojos, y por supuesto calmada, puedes preguntarle “¿Este es un problema grande, un problema mediano o un problema pequeño?”. Verás que la respuesta será sorprendente.

A partir de hacer esa sencilla pregunta, el niño responde, y se encuentra la manera de resolver el problema a partir de su percepción de dónde buscar la solución. Aprenderá, por ejemplo, que un problema pequeño (del tipo que ocasionan la mayoría de los berrinches) es siempre fácil de resolver.

Pídela a tu hijo una sugerencia de solución, es importante darle tiempo para que piense y responda. Cuando encuentre y resuelva el problema, es fundamental dar valor a la solución, es una parte imprescindible para cerrar la historia.

Cuando estés frente a un berrinche de tu niño, respira profundo y sigue estos 5 sencillos pasos: 1) Observa a tu niño para identificar en primera instancia la causa posible del por qué del berrinche; 2) Llévalo a un lugar seguro en el que se pueda desahogar; 3) Háblale mientras se desahoga; 4) Apenas notes que su estado es de calma, felicítalo; y finalmente 5) Mantén la calma a la hora de hablarle.