Las 10 cosas que nadie te ha dicho sobre el matrimonio

Psicólogos y expertos en divorcios recopilan 10 datos sobre el matrimonio, porque no todo es miel sobre hojuelas

El matrimonio (y la vida misma) te da sorpresas. Claro que no todo es miel sobre hojuelas. Estos son 10 detalles que algunos psicológicos y expertos en divorcios no te han dicho sobre el matrimonio. Ahora es cuando:

  1. El matrimonio no llena vacíos. Recuerda siempre la frase de Josué Barrios: Enamórate cuando estés listo no cuando estés solo. Nadie hará por ti lo que por ti no hagas.
  2. Un contrato prenupcial podría ser tu peor enemigo. “Son coercitivos y unilaterales, emocionalmente perjudiciales y destructivos. Además, por lo general hay leyes para proteger a ambas partes de todos modos”, explica Stuart Minion, abogado especialista en divorcios.
  3. Algunos (o muchos) días vas a querer mandar todo al diablo. Es normal. En esos días súper complicados lo mejor es darte un tiempo a solas. No hay perspectiva sin distancia.
  4. Ni todo el amor ni todo el dinero. Los hábitos de compra son un tema de discusión de vida o muerte. “Mucha gente no entiende lo importante que es que ambos tengan metas financieras y hábitos similares”, explica Stuart.
  5. Habrá problemas en el paraíso. Sí, la temporada de “sequía” llegará. Es lógico que con la rutina, el cuidado del hogar, los hijos y muchísimas otras cosas, las energías sexual de ambos no sea la misma.
  6. Cuentas claras, matrimonio largo. Aunque no planees divorciarte (nadie lo hace), así como los bienes se comparten, las deudas también.
  7. Pedir ayuda es un acto de valentía. No se preocupen por ser criticados o juzgados al aceptar que su relación necesita ayuda.
  8. El divorcio toma tiempo (y dinero). No es el plan A. Muchos divorcios terminan costando hasta 300 mil pesos.
  9. Él me mintió. La “mala conducta marital”, como una infidelidad, no siempre significa que la parte inocente se vaya a llevar todos los bienes. Tanto el dinero, como las propiedades, serán divididas a la mitad.
  10. Tu abogado no es tu terapeuta. Así que antes de acudir con un abogado, acude con un terapeuta.