¡La plancha y yo no nos llevamos bien! Consejos útiles para planchar ropa

Cuando el cesto de ropa pendiente por planchar crece sin piedad y te provoca un sentimiento de agobio paralizante y no sabes por dónde comenzar es hora de enfrentarlo:

Antes de empezar a planchar la ropa revisa etiquetas de las prendas para que conozcas las instrucciones de planchado. Selecciona tu playlist con música que te haga menos tediosa esta tarea.

Separa las prendas e inicia planchando la ropa que necesita menos calor y para luego continuar con las que necesitan una mayor temperatura, así ahorras energía eléctrica.

La base es importante.

La superficie para planchar debe ser plana y lo más estable que encuentros en casa, una mesa o el tradicional “burro de planchar”.

Cuida la apariencia de la ropa.

Plancha toda la ropa por el revés para evitar que adquiera una apariencia brillosa y desgastada al quemarse el tejido con el calor debido a las planchadas constantes.

Vapor y atomizador con suavizante.

El vapor de la pancha te facilitarán  deshacer las arrugas y si buscas un atomizador para agregarle un chorrito de suavizante de telas dejaras tus prendas lisas y con una agradable fragancia..

Una camisa, se plancha primero por lo detalles.

Los puños, luego las mangas y el cuello. Finalmente plancha la espalda y la parte frontal. Pantalones y faldas se planchan primero por el reverso, luego vuelve a pasar la plancha por la parte frontal con la plancha menos caliente. La ropa de algodón se plancha mejor si están un poco húmedas. Para la lana coloca un paño húmedo entre la prenda y la plancha para evitar que se apelmace.

Determina un horario que no haga mucho calor para avanzar más, busca tus ganchos favoritos, súbele a tu canción favorita y acaba con esa montaña de ropa.