El principio del cachorro, ¿qué es y cómo afecta tu vida amorosa?

Dicha característica es un mecanismo de supervivencia para que los padres cuiden a los pequeños y no se los coman (en el caso de los animales, por supuesto)

El principio del cachorro, mejor conocido como neotenia, describe un fenómeno biológico, que además de tener efectos de supervivencia en el ser humano, es viable aplicarlo al ámbito amoroso, así es.

Este principio señala que “Por naturaleza, la mayoría de los animales, incluido el ser humano, nacemos con la frente y los ojos más grandes, proporcionalmente a nuestro tamaño”.

Dicha característica es un mecanismo de supervivencia para que los padres cuiden a los pequeños y no se los coman (en el caso de los animales, por supuesto).

En pocas palabras, un ser es tan agradable y tierno que no puedes hacerle daño. Así mismo funciona tu cerebro con ese chico lindo.

El estado neoténico implica conservar ciertas características de la etapa infantil, mientras que el resto del cuerpo crece. De ahí que te guste los chicos con “baby face“. Es tierno y definitivamente no puedes dejar de verlo.
La clave de este fenómeno biológico son los ojos grandes y la frente amplia, pero en los humanos también se pueden sumar rasgos como piel suave y sin imperfecciones. Precisamente la piel de “pompis de bebé”.
En el libro Estamos Ciegos de Jürgen Klarc, aparece un dato impactante: 85 por ciento de las decisiones que tomamos, son inconscientes. Una vez más, la ciencia lo confirma. Esto nos da a entender que en realidad, no sabemos por qué nos gusta tal o cual cosa, al  menos no de manera consciente. Ahora ya sabes por qué ese chico “te vuelve loca”. Así es como funciona El principio del cachorro.
Es por esto que amamos a un chico con "baby face".
Es por esto que amamos a un chico con “baby face”.

Pasa lo mismo que cuando queremos morder a quienes amamos, es así como regulamos nuestras emociones. Si sientes ganas de morder a la persona que amas es que sencillamente no puedes contener la ternura que él o ella produce en ti, es literalmente imposible soportarlo.

Es una cuestión meramente instintiva. Es una salida de tu cerebro para no volverse loco de ternura.