Isabel Aguilera, directora de Google en la Península Ibérica

Isabel Aguilera, directora de Google en la Península Ibérica

Isabel Aguilera, directora de Google en la Península Ibérica

Un estudio realizado por The Financial Times consideraba que Isabel Aguilera era hace poco más de un año la segunda empresaria más influyente de España, precedida por Ana Botín, y la número veinte entre las europeas. Tiene 45 años y se introdujo en el mundo de la informática por su formación en arquitectura. En junio, abandonó la gerencia de la cadena de hoteles NH. En marzo Google la ha nombrado como directora general para España y Portugal. Durante el periodo intermedio ha sido “solamente” consejera independiente de Indra y de Laureate.Aguilera consideraba esa situación como “transitoria”. Para ella no era “suficiente”, no tanto por la remuneración como por la “dedicación”. “Todavía no tengo edad ni conocimientos para ser sólo consejera. El trabajo puede ocupar un espacio importante de mi vida. Soy una curranta”, afirmaba.-¿Qué es lo que le gusta más hacer?-Me gusta organizar un entorno complejo. Me gusta la dificultad, que se pueda razonar lo difícilmente explicable, crear equipos y conseguir que todas las fuerzas se alineen en una dirección. Es lo que se me da mejor. Esa complejidad no solamente la da un negocio, la da mejor un entorno internacional o la mezcla de ambas, o que el negocio esté empezando.-¿Y corregir años de mala gestión?-El reto que me gusta es convertir las cosas en algo más lógico, que cada uno sepa lo que tiene que hacer. Yo soy buena organizando.-¿Es una característica femenina?-No creo que haya características femeninas y masculinas. Todos tenemos unas capacidades en mayor o menor grado. Las dotes organizativas se pueden tener al 20% o al 70%; la intuición, al 50% o al 92%; el trabajo en equipo, unos lo tenemos al 80% y otros al 30%.-Se adiestra a las personas en esas capacidades según su sexo.-En todos nosotros hay capacidades que se desarrollan más porque nos salen mejor. Además, algunos nos empecinamos en fomentar otras porque nos gustan, nos atraen o hemos tenido oportunidad de ejercitarlas. Y también hay personas que no han tenido siquiera la oportunidad, no les ha hecho falta o lo han tenido más fácil. No creo que todas las mujeres seamos iguales ni que los hombres también lo sean. Hombres y mujeres tenemos más cosas que nos unen que cosas que nos separan. Deberíamos dejar de ver estas diferencias, lo mismo que no nos fijamos en la estatura o el color del pelo. Cuando sea así, habremos conseguido una integración. El sexo no es importante, sino que la persona tenga las cualidades necesarias para una función determinada.-Cuando se sabe de gestión, ¿se puede dirigir cualquier cosa?-La gestión tiene una raíz común. Alrededor del 60% puede ser común. El resto del porcentaje se refiere al sector, con sus peculiaridades; a la empresa específica, con su propia cultura, su momento histórico y sus objetivos marcados y otro es el equipo humano. Cada uno de ellos tiene su influencia.-¿Qué es más fácil, crear una nueva empresa con gente joven sin experiencia o incorporarse a otra donde la plantilla puede doblarle en experiencia y en edad?
-Depende. Hay tres tipos de líderes: el emprendedor, el gestor y optimizador y el visionario.-¿Usted qué es?-He practicado todos. A medida que voy madurando creo menos en modelos puros. La vida no es blanca o negra, cambia y las personas somos diferentes a nosotras mismas cada día. Pero diría que depende de las necesidades o el proyecto que se desempeña y los tres modelos se deben conjugar con flexibilidad. La gestión es un equilibrio inestable, una lucha permanente de equilibrios. Cambia con el tiempo e, incluso, a lo largo del día. Hay que corregir el rumbo según los resultados, porque la competencia reacciona. La gestión es un ser vivo que hay que conducir. En algunos casos las experiencias anteriores solamente sirven para adquirir más rápidamente la experiencia necesaria. Debemos enfrentarnos a lo nuevo con el único bagaje de saber aprender.-¿Le gusta trabajar?-Me apasiona.-¿Es imprescindible que guste para triunfar?-Para hacerlo mejor es imprescindible que te haga feliz. Yo necesito que me guste porque, si no, mi tendencia natural es hacer otras cosas. Tampoco es necesario que sea una pasión permanente, puede ser por momentos. Hay personas que trabajan seis horas y tienen otras pasiones. Cada vez respeto más las pluralidades.-Veamos qué opina la arquitecta: ¿Están diseñadas las ciudades para los humanos?-Las hay muy bien organizadas.-¿Por ejemplo?-Barcelona en su día se planificó muy bien. Las hay un poco más caóticas, pero incluso éstas tienen su encanto, responden a la vida de los ciudadanos. Estoy pensando en alguna ciudad árabe. Son feas pero son resultado de algo. Sucede lo mismo con las personas: cada huella refleja la vida que se lleva dentro. Otras ciudades son excesivamente organizadas. Basilea es un ejemplo perfecto de urbanismo pero, a nivel humano, es mucho más incómoda.-¿Y las grandes urbes, las macrociudades?-Son, que ya es mucho. Habría que preguntarse cómo se puede mejorar. Sao Paulo y México impresionan por el volumen de gente que aglutinan, y cómo se buscan la vida, con unos niños que viven muy por debajo de lo que podríamos considerar aceptable para un estándar civilizado. Es difícil convertirlas en habitables. Nueva York contiene muchos Nueva York distintos. Tiene partes completamente civilizadas y otras muy duras. Hay que diferenciar el urbanismo, las condiciones económicas, demográficas-Uno de los grandes problemas de las ciudades es el hacinamiento: atascos, colas…-Son cosas diferentes. La economía gira en torno a las grandes ciudades. Una primera medida es generar actividad económica y polos de atracción fuera de esas grandes urbes. Si fuéramos capaces de crear empleo descentralizadamente, la gente se dispersaría, porque acude adonde puede encontrar trabajo, un sustento con mayor o menor calidad, pero donde hay algo.-¿La mujer aporta algo específico a la arquitectura?-¿A qué nivel? La sensibilidad, el rigor, la disciplina, la estética, la racionalidad la pueden aportar tanto un hombre como una mujer.-¿Se nota que los ordenadores los hacen humanos para humanos?-Cada vez más. La ergonomía tiene ese fin y es cada vez más importante. Las pantallas son mayores porque buscamos ventanas hacia el exterior, hemos conseguido que sean cómodas a pesar de lo que se cansan los ojos, y ahora vamos a maquinitas pequeñas. También es importante cómo nos comunicamos con el ordenador, para que el aprendizaje sea más fácil.