Hygge cosmético, más allá de la belleza

El secreto de la felicidad de los daneses tenía nombre propio: Hygge. Entonces ¿qué es el hygge cosmético?

Hygge es algo así como el secreto de la felicidad de  los daneses, un término de difícil traducción al castellano, sería algo así como “bienestar”. El hygge cosmético es, entonces, la belleza como llave para la felicidad. Se trata de la cosmética hedonista, que busca desconectar de las presiones diarias a través de las rutinas de belleza.

El hygge es lo más alejado que te puedas imaginar de la complicación y el estrés. Por el contrario, el concepto gira en torno a bajar el ritmo. Rutinas de belleza más naturales, más simples, sin prisas. “Al final, sentirse bien con uno mismo se traduce en armonía. En el confort, la calidez y la seguridad que promueve este concepto danés que esconde el secreto para ser feliz”, afirma María Arana, fundadora de Bliss à Porter.

Un momento perfecto para experimentar el hygge es cuando te cuidas la piel, con calma y sin prisas. En una época en la que todos nos quejamos de que vamos corriendo a todas partes, el auténtico lujo es disponer de tiempo para dedicarlo a un ritual de cuidados que mimen la piel. Hoy lo que se lleva es la belleza sin prisas, en armonía con el paso del tiempo y de la mano de hábitos de vida saludables.

Todos lo contrario a los remedios exprés y a los tratamientos dolorosos. Adiós a la belleza como obligación. Porque ya no solo vale la eficacia, ahora el bienestar también es esencial. Se trata de elegir tratamientos adecuados a cada persona, a las necesidades de cada piel, con los que sentirse bien y sobre todo disfrutar con los cinco sentidos.

La cosmética coreana se une a la tendencia hygge, cada vez con más productos que están dedicados sencillamente al placer de la belleza. Ya no va solo hacia disimular los defectos, sino fundamentalmente, a equilibrar y purificar la piel, sin perder de vista la experiencia hedonista y placentera. El equilibrio entre cuerpo, mente y alma es el máximo del hygge cosmético.