¿Ya conoces el kéfir? te presentamos al lácteo más saludable

El kéfir es una bebida fermentada del Cáucaso, que se ha extendido recientemente a Occidente como un alimento milagroso. La razón de esto es su alto contenido de nutrientes, incluyendo calcio, fósforo, magnesio, zinc, vitamina B, vitamina K y un número considerable de fermentos lácticos, lo que lo convierte en el perfecto sustituto del yogur.

A pesar de que el kéfir lleva muchos años en el mercado, se ha puesto muy de moda últimamente por sus increíbles propiedades y aquí te decimos cuáles son. ¿Lista?

Estimula el sistema inmunitario. El kéfir contiene varios nutrientes, como la biotina y el ácido fólico, que ayudan al sistema inmunitario y protegen las células. El alto contenido de probióticos, incluido el Lactobacillus kefiri que está presente solo en este alimento, protege al organismo de la proliferación de bacterias dañinas como el E coli. Además, la presencia de un polisacárido llamado kéfiran ayuda a combatir las infecciones por hongos como la cándida.

Previene la osteoporosis. La osteoporosis es una enfermedad que hace que los huesos se vayan deteriorando poco a poco debido a una deficiencia de calcio o a una mala absorción de calcio en el cuerpo. Por desgracia, las mujeres somos las más propensas a sufrir esta enfermedad, especialmente después de la menopausia. El kéfir ayuda a contrarrestar esta dolencia no solo gracias a su aporte de calcio, sino también a la presencia de vitamina K2, que es esencial para aumentar la absorción de este mineral. Además, el fósforo y el magnesio que proporciona contribuyen a mejorar la salud general de los huesos.

Mejora la digestión. Las bacterias buenas presentes en el intestino son esenciales para la salud de todo el organismo. El kéfir ayuda a restablecer el equilibrio de la flora bacteriana, mejorando la digestión y haciendo que la asimilación de los alimentos y nutrientes sea más rápida. De hecho es un producto ideal para recuperar la flora después de un ciclo de antibióticos.

Evita la obesidad. La flora bacteriana no solo ayuda a digerir los alimentos, sino que también sintetiza vitaminas importantes como la vitamina K y las vitaminas del grupo B. La absorción inadecuada de nutrientes y el estado inflamatorio crónico del intestino aumenta el riesgo de obesidad. Por ello, el kéfir es un potente aliado para ayudarnos en el control de peso. Además, reduce la presión arterial y ayuda a disminuir los niveles de colesterol en sangre.

Mejora el aspecto de la piel. El acné, la psoriasis y el eccema pueden ser causados por la inestabilidad de la flora intestinal. El kéfir, con su abundancia de probióticos, ayuda a la piel a restablecer el equilibrio y acelera el proceso de curación en caso de quemaduras y erupciones cutáneas. En resumen, además de ser un aliado de bienestar, el kéfir es un elixir de belleza.