Juega más con tus hijos y deshazte del estrés

Jugar con nuestros hijos es beneficioso para ambos; además de fortalecer vínculos, puede ser una gran terapia antiestrés.

Eso sí, hay que tener mucha paciencia al compartir juegos con los niños, pues no se trata de buscar que hagan las cosas a nuestra manera.

Además, si estás compartiendo un momento con tu pequeño debes realmente estar ahí y no esperando a que termine el juego y puedas volver a tus otras actividades.

Otras ventajas de jugar con tus hijos

Varios expertos invitan a los padres a dedicar tiempo de calidad a sus hijos; esto es, jugar sus juegos, en su terreno y mediante la comunicación, hablando, preguntando y contando las propias experiencias del día.

Al jugar con los niños nos da la oportunidad de generar complicidad con ellos. Además, durante el juego el niño es espontáneo y natural, lo que nos permite conocer sus cualidades, habilidades y necesidades.

Esto ayudará a educarlos fácilmente a través de la libertad para permitirles tomar sus propias decisiones y elecciones.

Las actividades en familia crean momentos que se convertirán en importantes recuerdos en su memoria y en la nuestra. Esto incluye desde algo tan simple como dibujar, armar un rompecabezas, hasta ir al parque, al zoo o practicar algún deporte juntos.

Hacer del juego un aliado cotidiano es permitir que la alegría y armonía entre en la vida del niño y en la familia, lo que contribuye a reducir momentos de tensión.

Incluso puedes ir incluyéndolo en las actividades del hogar, como parte del juego; se sentirá orgulloso de la confianza que se le brinda y beneficiará en su autoestima.

Dependiendo su edad puede tener tareas simples como poner la mesa, meter la ropa en la lavadora, regar las plantas o lavar sus platos de la comida.

También puedes convertir las actividades tediosas o aburridas en algo más motivador. Para recoger su cuarto dile que el último juego es el de ordenar sus cosas o retarlo a ver quien termina más rápido de ordenar sus cosas, él o tu.

Para el momento de tomar un baño, incluir un pequeño juguete o mostrarle que quitar la mugre con el jabón es un acto de magia brindará motivación.