Compró un adorno usado y resultó que aun pertenecía a alguien más

Pensaba incluirlo en el pequeño santuario dedicado a su hijo, cuando se percató que dentro tenía cenizas humanas.

Este curioso caso le ocurrió a una mujer de Missouri que fue a Goodwill, una tienda de segunda mano, donde encontró un globo de cristal decorativo, en su interior tenía una oración y en la base la foto de una mujer, la cual pensó que podría cambiar por la de su hijo fallecido 15 años atrás y colocarlo en el pequeño santuario en su sala de estar.

Sin embargo, Anita Minks pronto notó que este artículo aun pertenecía a alguien más, pues al llegar a casa se dio cuenta de que el globo se desprendía y en su interior encontró algo por lo que definitivamente no pagó: cenizas humanas.

 

Esto fue lo que hizo con el objeto

Sin saber qué hacer, inmediatamente le llamó a su hija Kinney, quien sugirió que deberían tratar de encontrar al dueño del artefacto, así que le tomó un par de fotos y las publicó en Facebook con la siguiente descripción:

“Mi madre compró esto esta mañana, iba a ponerle una foto de mi hermano. Tiene una dulce oración. Cuando llegó a casa, vio que tenía cenizas. La bella imagen de esta mujer también estaba allí. Por favor, ayúdame a encontrar a su familia”

 

Se llevaron esta sorpresa

El resultado fue mejor del que esperaban, pues al día siguiente ya había sido compartido más de 1,000 veces y recibieron varios mensajes, entre los cuales, uno de ellos reclamaba las cenizas.

“¡Esa es Tanmy! Es una de las amigas de mi madre, ¡de verdad! ¡Oh, Dios mío! Gracias por no tirarlas. ¡Esta madre era todo para su hija!”

 

 

Así que pudo en contacto a Kinney con Jasmin Ellis, la hija de la mujer de la foto, de quien contó que murió de cáncer y aseguró que pasó por muchas emociones cuando le dijeron que hallaron a su madre.

“Me enojé y luego me sentí triste y feliz de haberlo encontrado. Tuve suerte de que sucediera de esa manera”.

Resulta que su madre, Tammy Ellis, compró el globo en una tienda de regalos del hospital poco antes de morir, pues le gustó la oración que traía dentro:

“Echamos de menos tu presencia, atesoramos tu memoria, te amamos siempre, nunca nos olvidamos de ti”

Se lo entregó a su mejor amiga para que cuando muriera ella fuera la encargada de poner sus cenizas ahí. Así lo hizo, sin embargo, cuando se preparaba para una mudanza puso sus cosas, incluido el globo, en un almacén temporal, al cual alguien entró a robar y de alguna manera el globo fue a parar a la tienda de segunda mano.

Incrédula de que el globo y su madre lo hubiera comprado una desconocida por 2 dólares, quería asegurarse de recuperarlo. No dudó en subirse a su auto y conducir alrededor de una hora hasta llegar a casa de Kinney.

Cuando llegó agradeció por haber encontrado las cenizas de su madre y por encontrarla después a ella para entregárselas.

“Sé que se tomaron el tiempo para hacer lo correcto. Tomaron en cuenta los sentimientos de otra persona y eso es increíble”.

También aseguró que a partir de ahora, los restos de su madre permanecerán en un estante en su dormitorio, a lado de las cenizas de su padre, quien murió aplastado por un árbol que estaba talando.